Hace más de 2.000 años los chinos idearon una forma de interpretar la personalidad y dibujar el futuro de una persona a través del estudio de los pies, inventaron lo que se conoce como podomancia. Se desconoce la validez científica de tal método para conocer el porvenir, pero lo que es seguro es que hoy en día el estudio de los pies y la pisada es fundamental para estudiar el presente y el futuro.

La podología deportiva sí que es una ciencia, al contrario que la podomancia. Da cobertura a todos aquellos deportes en los que el miembro inferior y el pie específicamente, como transmisor de fuerzas, tienen gran importancia en la biomecánica de la actividad deportiva. Una de las principales actividades en podología deportiva es el estudio biomecánico del pie de un deportista.

Cada persona tiene una pisada diferente y esta depende de muchos factores, desde características morfológicas al tipo de zapatillas que usa o el entrenamiento que realiza.

Alrededor de un 80% de los corredores tiene una pisada de talón. Es decir, en carrera, el pie se apoya sobre la superficie durante 250 milisegundos, el contacto del talón no supera los 25 milisegundos y la capacidad de respuesta de los músculos es de 35 milisegundos. El impacto de la pisada es más rápido que la capacidad de respuesta del cuerpo, por lo que no puede ser absorbido y esto hace que el cuerpo experimente una sacudida.

Más o menos un 20% de los runners cuenta con una pisada de punta o metatarso. Apoya primero la base de los metatarsos y en última instancia el talón. Se caracterizan por ser corredores de pasos relativamente cortos, con una cadencia alta o muy alta, generalmente entre 175 y 182 pasos por minuto. El apoyo se produce más cerca del centro de gravedad.

Las grandes amortiguaciones que los principales fabricantes de calzado específico de running han colocado en la parte posterior de las zapatillas, han provocado que los corredores tiendan a apoyar el talón en primer lugar.

El apoyo del pie debería realizarse sobre el metatarso. Sin embargo, existen diferencias importantes entre el apoyo en pruebas de velocidad y el apoyo en carreras de larga distancia. Cuanto mayor es la distancia, más difícil resulta apoyar el pie sobre la punta. De hecho, muy pocos runners lo consiguen. No es sólo una cuestión de habilidad, se necesita una fuerza-resistencia enorme en gemelos y musculatura plantar.

 

¿Cómo conocer el tipo de pisada en un corredor principiante?

 

Nunca está de más acudir a un podólogo deportivo antes de comenzar a practicar un deporte de forma más o menos habitual, pero en caso de conocer de forma rápida el diagnóstico existen una serie de trucos. La técnica del papel de periódico consiste en poner en el suelo dos hojas de periódico abiertas, a continuación, el corredor se ha de mojar los pies por completo y sin secarlos ni llevarlos muy mojados tiene que posar las dos plantas de los pies sobre las hojas, mantenerse firme durante unos segundos y retirarse. Posteriormente, con un rotulador se hace una línea continua marcando el borde dejado por los pies. De esta forma podemos saber con qué parte del pie posa, y la más mojada será la que más presión ha realizado sobre la hoja.

A partir de que el corredor tenga claro cuál es su pisada, podrá adaptarla al tipo de calzado más apropiado para sacar el máximo rendimiento del ejercicio. Con ello será también más sencillo evitar lesiones y molestias articulares.

 

Autor: @Noah and point