Cuando el jugador francés de baloncesto Boris Diaw formaba parte de la plantilla de los San Antonio Spurs de la NBA, sus compañeros de vestuario se quedaron patidifusos al comprobar que instaló en su taquilla una máquina de café, que incluía un kit con tres pequeñas tazas con sus respectivos platos y cucharillas. El año pasado fue traspasado a Utah Jazz y allá que fue con su máquina de café. Su afición por esta bebida la ha contagiado a compañeros, entrenadores y directivos de la franquicia y cuando viajan a otra ciudad de Estados Unidos, para jugar un partido, una de las primeras cosas que hacen es visitar alguna de las mejores tiendas de café de la zona.

Tenga que ver o no con los efectos de la cafeína, lo cierto es que Diaw ha tenido una carrera de éxitos en el baloncesto estadounidense, hasta el punto de lograr el campeonato con los Spurs en 2014.

En el momento en el que Pep Guardiola se hizo cargo del Barcelona, una de las instrucciones que notificó nada más llegar fue la de controlar la alimentación y dieta de los jugadores. Por recomendación de los dietistas del club, comenzó a ponerse en práctica un ritual que siguieron casi la totalidad de la plantilla antes de los partidos: tomar café.  Había jugadores que se tomaban hasta dos o tres tazas. La historia ya es conocida, el Barcelona de Guardiola fue una máquina de ganar títulos y está considerado como uno de los equipos que mejor ha jugado al fútbol.

¿Tuvo algo que ver la cafeína? Giuseppe Verdi dijo una vez: “el café era un bálsamo para el corazón y el espíritu”, al compositor italiano le faltó señalar también el cuerpo.

Muchos deportistas han usado la cafeína antes de las competiciones, pero no fue hasta hace poco que se demostró que mejora el rendimiento de un atleta en eventos de resistencia y en competiciones de fuerza. La cafeína se aconseja tomarla 1 hora antes del ejercicio, en condiciones de reposo, ya que el pico máximo de concentración en sangre se alcanzará aproximadamente en este tiempo, manteniéndose estable entre 3-4 horas, puesto que así se asegura unos niveles óptimos durante la prueba o entrenamiento. La dosis más recomendada de consumo está entre 3-6 mg cafeína por cada kilogramo de peso corporal, sin superar los 500 mg totales al día. Esta cantidad se consigue con un consumo de unas dos o tres tazas de café al día.

El deportista que consuma dosis altas de cafeína durante el día y en los entrenamientos puede que enmascare la fatiga debido al efecto de la cafeína. Así, al no percibir la necesidad de  descanso aumentan las posibilidades de lesión debido al sobreentrenamiento por lo que no se debe abusar.

Pero no sólo hace falta plantarse delante de una taza de café para obtener los beneficios de la cafeína. Los geles energéticos son un suplemento nutricional enfocado pero no limitado a deportes de resistencia, algunos de ellos contienen esta sustancia. Debido a que promueve una respuesta termogénica del organismo, acelerando el metabolismo del cuerpo, los geles energéticos con cafeína suelen ser consumidos 5 minutos antes de comenzar la prueba o durante los primeros 30 minutos del entrenamiento o competición para preparar a nuestro cuerpo a iniciar la actividad física.

Una de las estrategias más utilizadas durante una competición o entrenamiento de larga distancia es alternar el consumo de geles con y sin cafeína para no sobrepasar el límite recomendado de cafeína.

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Beneficios de la cafeína sobre el rendimiento

Los beneficios derivados de la cafeína en el rendimiento deportivo son numerosos, he aquí algunos de ellos:

  1. Mejora la capacidad física, y por tanto el tiempo para mantener un ejercicio de elevada intensidad
  2. Mejora la capacidad de alerta, por lo que se eleva la atención del deportista
  3. Ayuda a reducir la sensación de fatiga, por lo que tiene efectos muy positivos en deportes de resistencia
  4. Aumenta la carga máxima durante ejercicios de fuerza y potencia

 

 

 

Los geles energéticos con cafeína Enervit Sport ayudan a disminuir la sensación de fatiga.

 

 

 

Autor: Noah and point