La mayoría de las personas sienten la necesidad de levantar los brazos y alargar los músculos antes de salir de la cama. Ni más ni menos eso es estirar. Cada vez más, el estiramiento se considera como una de las mejores formas de reducir la tensión y mejorar el movimiento o la circulación. Estirarse de formas que alejan al cuerpo de una postura habitualmente fija puede evitar los dolores crónicos. Otro de los beneficios de los estiramientos lo percibes cuando te levantas por la mañana cansado, ya que esto va a activar tu cuerpo y a prepararlo para el resto del día. Pero además, si los realizas por la noche, vas a poder beneficiarte del efecto contrario, ya que relajará tu cuerpo y te preparará para descansar mejor.

Los músculos basan su capacidad, en buena parte, para generar fuerza en el recorrido que son capaces de hacer desde su máxima longitud hasta la de mayor contracción, es decir, al estirarse el músculo carga una energía que descarga con la contracción muscular y el consiguiente movimiento. Los estiramientos constituyen un potente refuerzo para los músculos. Utilizando la fuerza de resistencia pasiva del músculo, el estiramiento acelera la rapidez del proceso de síntesis de las proteínas que constituyen las fibras musculares. De esta forma, nuestro cuerpo gana en tono muscular y fuerza resistencia. La mayoría de los esfuerzos musculares inducen a un aplastamiento de las articulaciones, así como a un apisonamiento de la columna vertebral. Gracias al estiramiento, es posible descomprimir la espalda y todas las articulaciones. Esta estrategia previene las lesiones acelerando la recuperación articular, tendinosa y muscular.

 

Cuándo es más adecuado estirar

El estiramiento no está recomendado para antes del entrenamiento. Durante años, los expertos recomendaron estirarse antes de practicar algún deporte o antes de hacer ejercicio. Sin embargo, las investigaciones recientes sugieren que estirarse antes de hacer ejercicio no disminuye la posibilidad de sufrir lesiones. Con él bajamos el tono muscular, perdemos fuerza y propiocepción así que estirar antes de entrenar es contraproducente y aumenta el riesgo de lesión. Estirar antes del ejercicio supone llevar el músculo a un spa para luego ponerlo a trabajar.

Después del ejercicio o calentamiento es un buen momento para estirar, porque si estiramos los músculos fríos podemos provocar alguna lesión. Sin embargo, si tus músculos están tibios, estirarlos adecuadamente puede reducir las lesiones y ofrecerte una mejor flexibilidad, rango de movimiento, postura y coordinación. Cuando estires, asegúrate de hacerlo bien.

 

Cómo debemos estirar

  • Sin dolor. El estiramiento nunca debería doler, así que hay que detenerse si comenzamos a sentir dolor como resultado de un estiramiento.
  • Manteniendo los ejercicios. Si sostenemos durante 10-30 segundos, poniendo atención en la zona estirada, ayudamos a que los músculos se alarguen.
  • Sin rebotes. Intenta no rebotar cuando estiras, ya que puedes dañar tus músculos.
  • Controlando la respiración. Es muy importante respirar adecuadamente durante el estiramiento, para asegurar que tus músculos obtengan el oxígeno necesario.
  • Simétricamente. Asegúrate siempre de estirar ambos lados de tu cuerpo por igual.

 

Igual que no debemos olvidar estirar adecuadamente al finalizar cada entrenamiento, también es el momento de tirar a la basura los restos de la suplementación que nos hemos tomado durante nuestro recorrido y que hemos guardado hasta el final.

 

Autor: @Noah_and_point