La universidad galesa de Bangor ofrece en el último curso del grado de Psicología una asignatura optativa que tiene el sugerente título de Nacido para Correr, en la que para aprobar, más que bibliografía y horas de estudio, es imprescindible ropa y calzado deportivo. Se pone a prueba a los estudiantes para que sean capaces de afrontar el reto físico y psicológico que supone correr una maratón. Además de la buena preparación física, un buen entrenamiento psicológico es fundamental para cualquier persona que se plantea participar en una carrera de larga distancia. El principio general del módulo de la Universidad de Bangor es que se pueden lograr objetivos a largo plazo aparentemente inalcanzables con la correcta comprensión y aplicación de la teoría, es decir, una integración de la psicología positiva y motivacional. 13 los 22 alumnos que se matricularon en esta optativa el pasado curso consiguieron finalizar el Maratón de Liverpool.

El profesor Frances Garrad-Cole y el entrenador Mike Fanelli, docentes de la asignatura, subrayaron el increíble impacto que se genera cuando el establecimiento de altas expectativas están equilibradas con el apoyo de un grupo y la puesta en práctica de una estrategiaLa clave del éxito mental en un maratón radica en anticiparse a las consecuencias. Si se consigue controlar todas las sensaciones que se experimentan durante el maratón, se puede lograr una buena carrera. Hay una frase que resume muy bien todo lo que conlleva enfrentarse a una prueba de este tipo: un maratón se corre con los pies, te lleva la cabeza y acabas con el corazón.

 

Derribar la dictadura del “no puedo”

El principal problema que afronta un corredor novato al ponerse el objetivo de correr un maratón es su miedo a no poder cumplir el reto. El ser humano es muy bueno hablando negativamente de sí mismo, pero no tanto cuando toca animarse o piropearse. Es nuestra voz interior la que realmente determina cómo enfocamos algo. Lo que nos estamos diciendo a nosotros mismos en cualquier momento determinará cómo nos sentimos. Una de las técnicas psicológicas que debe incluirse en el entrenamiento es, por tanto, la de darte mensajes positivos ya que pueden tener un enorme efecto en la manera en la que el deportista reacciona bajo presión. Es importante tomar el control de la situación antes de que la mente pueda engañar con un mensaje negativo.

Pensar en todas las cosas que podrían salir mal durante la carrera y aceptar que podrían suceder es otro ejercicio conveniente. Habrá momentos del recorrido en el que tocará sufrir, puede que en otros no haya más remedio que pararse o andar, no sería raro que un participante mucho mayor vaya por delante. Minimizar todos esos temores antes de tiempo hará que se minimicen cuando sucedan. Suele ser común que el corredor se marque objetivos como el tiempo de la carrera y la posición final. Para mejorar la motivación y el enfoque a lo largo de la carrera, puede ser útil romper estas metas grandes en escalones más pequeños o “metas de proceso“. Por ejemplo, podría intentarse marcarse un tiempo para tramos de cuatro o cinco kilómetros. Un objetivo podría ser simplemente disfrutar el paisaje.  Estos pequeños retos aumentarán las posibilidades de disfrutar de la carrera y de estar satisfecho con el rendimiento. Es fundamental definir los objetivos lo más ajustados posible a la realidad para no causar frustraciones.

Por último, José Carlos Jaenes, profesor de Psicología de la Actividad Física y del Deporte y de Psicología para el rendimiento de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, ha corrido unos cuantos maratones a lo largo de su vida y ofrece una serie de consejos para los que decidan correr la prueba. Por ejemplo, dejar de mirar el reloj en el kilómetro 30 y contarlos de dos en dos. También empezar a contarlos al revés, “sólo me quedan seis kilómetros para acabar”. O hacer comparaciones, “ahora lo que me queda es como cuando salgo a correr desde la puerta de mi casa hasta la puerta del parque”. También considera más fácil correr en millas, eso de que sean sólo 26 hace que psicológicamente parezcan menos.

 

Autor: @Noah_and_point